Bajar la guardia el domingo
Bajar la guardia el domingo
Tras la intensidad del plenilunio y el cierre de semana, la tentación de la mente es seguir acelerada, repasando lo que tienes que hacer mañana. Pero el descanso no es un premio que se otorga cuando todo esté terminado (porque las tareas nunca se terminan del todo); es el mantenimiento indispensable para no colapsar.
Bajar la guardia un domingo es un acto de supervivencia básica. El mundo puede seguir girando unas horas sin que tú estés al pendiente de cada notificación.
“El mundo puede esperar unas horas. Hoy elijo descansar y regalarme mi propio silencio.”
La tarde analógica: a partir de las 5:00 PM, desconecta las notificaciones de tu celular por dos horas. Lee un libro, prepara algo caliente o duerme una siesta. Nota cómo tu respiración se vuelve más profunda.

